A la derecha -firme, alto y frío- hecho por el hombre para una fundidora de acero; a la izquierda -flexible y vivo, generoso con su sombra de verano- hecho por la naturaleza para ser disfrutado y respetado; de ambos hay algo qué aprender.
Te invito a reflexionar.
Como puedes ver, me gusta sacar de su contexto a los objetos y paisajes, abstrayéndolos para permitir que tú, al ver estas fotos, le des vuelo a tu imaginación y busques en tu interior qué es lo que la imagen te hace sentir.
Fotografía conceptual, una de tantas vistas en el Parque Fundidora, Monterrey, N.L. México.